Miércoles, 18 Julio 2012 11:36

Bienvenida del Rector de la Basílica de Itatí a los peregrinos de Itá Ibaté y Berón de Astrada

Una emoción y un gran amor para mi como rector y cura párroco de esta basílica recibir a estos hermanos peregrinos a la comunidad de Itá Ibaté, encabezados por su cura párroco, Padre Jorge Ojeda, por la imagen de la Inmaculada Concepción y acompañándolo también el señor intendente de la localidad Nino Portela, es un motivo de alegría también saludar al Padre Daniel Danuzo, párroco de Berón de Astrada que ha encabezado también esta peregrinación de años junto a su Santo Patrono San Antonio y acompañado de su intendente Isaac Ramírez.

 

La alegría es grande porque hoy esta tarde se encuentra con nosotros la madre de todos los argentinos, nuestra señora de Lujan, portada esa imagen por integrante de este regimiento de Granaderos a Caballos, creado por el General San Martín. Ellos están llevando a cabo (un grupo de jóvenes) una campaña, recorriendo todos los rincones de nuestra patria, participando de las fiestas patronales, en los encuentros masivos y esa campaña es “PRENDETE A MARIA” y promueve los cenáculos, el rezo del rosario, por una Argentina que todos anhelamos, mas unida, mas fraterna, solidaria en justicia y estos hermanos peregrinos que recién hemos mencionados representan a miles de ustedes que se están acercando a esta tierra bendita que eligió María para quedarse en medio de nosotros. Caminando, en bicicleta, a caballos, en carretas en toda clase de vehículos. Nos encontramos en esta fiesta de la madre. Fiesta de la fe, fiesta de familia, porque es la familia que peregrina a visitar a María de Itati.

Nosotros estamos muy felices de recibirlos en esta casa, que es la casa de todos ustedes. Y me atrevo a decir que María está muy feliz esta tarde. Que madre no está feliz cuando sus hijos la rodean y están compartiendo juntos y ella nos ve a nosotros de los cuatro puntos cardinales y también de países vecinos compartiendo estas horas, estos días, como hermanos hijo de un mismo padre. El sacrificio valió la pena, estamos todos aquí próximos a este encuentro personal y el corazón de nosotros esta como explotando de alegría, de emoción. ¿Y que venimos a hacer?  Aquí a Itati. Primero les venimos a ofrecer nuestro corazón agradecido a la madre de Dios y madre nuestra y le decimos, como dice esa oración GRACIAS MADRE, PORQUE MIRASTE CON OJOS DE MISERICORDIA A TODOS LOS QUE TE HAN IMPLORADO POR MAS DE CUATRO SIGLO. Entonces el primer sentimiento que nos tiene que acompañar es agradecer a Dios, agradecerle la vida, el amor de nuestros padres, abuelos, el tener una familia. Agradecerle la fe, pertenecer a esta gran familia que es la iglesia. Tenemos también que pedir y pedir mucho. María se ofendería si pidiéramos poco, sería como una falta de confianza en ella. Y que tenemos que pedir: Salud, trabajo, andar bien en el estudio, La unidad en la vida de familia, que los chicos crezcan sanos, agradarle a los ojos de Dios. Que los abuelos, los mayores no experimente la soledad, que sientan la cercanía, el afecto de sus hijos y nietos, que tengan un buen plan de salud, que tengan una jubilación digna. Tenemos que pedir también por los enfermos, por los que sufren, por lo que no tienen un techo, un trabajo estable.

También en estos días y en estas horas, tenemos que acercarnos a María para que nos aliente y nos anime. Mucho por ahí tenemos que comenzar algo nuevo, una nueva etapa en nuestra vida, hay algunos que por ahí, hay cosas que no maneja su vida, el alcohol, la droga, el juego, la diferencia familiar y tenemos que pedirle a Mamá María que nos anime, nos aliente y compartamos estos que nos pasa con un familiar querido o con un profesional, que nos aliente como hizo con Lucía en Fátima que les dijo “no te desanimes yo nunca te voy abandonar” o como les dijo a Juan Diego en Guadalupe “no tengas miedo, no estoy yo aquí que soy tu madre” o a Bernardita la tercera aparición en Lourdes le dice “te prometo la felicidad”.

Queridos hermanos día de gracia, de bendición, de fiesta. Día para que todos nosotros depositemos nuestra vida, la de nuestros seres queridos en las manos de María, ella nos cuida, nos ampara, nos protege. Felices los que se abandonan en las manos de María y para terminar algo muy importante para que la fiesta sea completa tenemos que cumplir un deseo de la Virgen, ¿Cuál es ese deseo? Encontrarnos con su hijo Jesús. Entonces si peregrinamos tenemos que participar en la misa, y bien, tratar de confesarnos, de acércanos a rezar un rato en el templo, en el camarín, en la capilla del Santísimo. Encontrémonos con Jesús y como dice Benedito XVI, el que busca y encuentra a Jesús, encuentra la paz, la felicidad, en esta vida y en la vida eterna.

Queridos hermanos peregrinos de Berón de Astrada, de Itá Ibaté, de todos los rincones del país los invito a que pasen a ese encuentro tan anhelado, al encuentro con mamá María que nos lleva a  Jesús. BIENVENIDOS, ESTAN EN CASA, HAGAMOS FIESTA.       

 

 

 

 

 

 

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