Miércoles, 18 Julio 2012 08:23

Palabras de bienvenidas del Rector de la Basílica de Itatí a los peregrinos de San Luis del Palmar

14 de Julio de 2012

Peregrino, promesero, devotos de mamá María de Itatí, en nombre propio y de esta comunidad parroquial les damos la más cordial bienvenida, los recibimos con los brazos abiertos y los saludamos en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Querida comunidad parroquial de San Luis del Palmar, queridas comunidades hermanas que han caminado unidas San Antonio de Mburucuya, Santa Rosa, San Miguel y podríamos seguir nombrando porque hay peregrinos de todos los rincones de nuestro país y países vecinos, vienen tras las huellas que le marcaron sus padres y sus abuelos, encabezados por San Luis Rey de Francia, por su cura párroco padre Epifanio Barrios y acompañado por el intendente de ese municipio, señor Vicente Romero.

Y vienen a la casa de la madre, a esta fiesta de la fe, es también fiesta de la familia, porque es la familia la que viene peregrinando. Venimos a celebrar estos días, lo  mas noble, hermoso, y más bello de nuestra identidad. Quedo atrás el cansancio del camino, quedo atrás los meses de preparación, cuantos sacrificios, tantos esfuerzos superados, cuanta emoción seguramente nos habrá embargados a cada uno de nosotros, cuando veníamos de lejos y veíamos la cúpula de la basílica o escuchábamos las campanas. Que correntino no vibra, no se conmueve hasta no larga una lagrima cuando pisa esta tierra santa, que ella eligió para quedarse en medio de nosotros y esta 112 peregrinación se ve jerarquizada y presidida con la presencia de nuestro padre y pastor Monseñor Andrés. Gracias y le brindamos un fuerte aplauso a nuestro padre. Gracia Monseñor por se un hombre de fe, por peregrinar junto al pueblo que le ha sido confiado, gracias por  su cercanía y afecto y por marcarnos el camino por donde debemos andar. Nos ha recordado con este peregrinar y también a través de las entrevistas, que todos somos peregrinos, que de Dios venimos,  hacia Dios vamos y que nosotros pertenecemos a Dios. Que importante no perder esto de vista, somos peregrinos y todos los que somos tiende hacia él. Gracias hermano peregrino por este testimonio público de fe, por esta fidelidad, a la enseñanza de sus mayores, gracias porque expresan este amor a Dios, a mamá María, a la iglesia. Le deseamos de todo corazón que sean días de gracias y de bendición. Días en que cada uno de nosotros y para ellos es la peregrinación, revisemos nuestra vida, ¿Entro caminando como Dios quiere? Son días para renovar nuestra fe, robustecer nuestra esperanza y hacer un propósito vivir el mandamiento del amor en casa, en el barrio, en el pueblo. Queridos hermanos y con esto termino, de chico nos enseñaron a decirle Tiernísima Madre y la sentimos así porque camina por nosotros por la vida. Todos dicen: Llego a Itatí y siento una paz, una alegría que no experimento en otro lado. Y ella nos da esa paz, esa alegría, ese consuelo, esa fortaleza en medio de las adversidades. Ella que  hoy bajo del camarín para estar mas cerca de nosotros, para mirarnos a los ojos y quiere escucharnos, que le contemos nuestras cosas, nuestras necesidades, nuestro buenos propósitos, nuestros proyectos. También quiere escucharnos nuestras debilidades y miserias. Es Madre y esa madre tiene un deseo, un deseo muy grande y nosotros sus hijos no tenemos que defraudarla, quiere que en esta peregrinación, en estas fiestas patronales para que sea de verdad fiesta, quiere que nos encontremos con una persona, JESUS, su hijo, el hijo de Dios, el redentor, el salvador, el amigo, aquel que da sentido a nuestra vida. Y ¿Donde los encontramos a Jesús? Participando en la misa, confesando, en la palabra de Dios. Cuando se reúne la comunidad, por eso, como nos enseñaban los misioneros, nuestros abuelos y padres. Un buen peregrino confiesa, participa de la misa y reza, en el templo en el camarín, en la capilla del Santísimo y agradecer el don de la vida, el amor de sus padres y abuelos, de haber recibido esta fe que nos hermana, de ser parte de esta familia, la iglesia. Tenemos que agradecer y rezar, también pedir por la salud, el trabajo, por la unidad familiar. Mamá María quiere acariciarnos a cada uno de nosotros, quiere llevarnos a su hijo Jesús. Aprovechemos esta fe, esta oportunidad que tenemos y de verdad sea una feliz peregrinación, una feliz fiestas patronales, para todos nosotros. Bienvenido están en su casa, mamá María espera a cada uno para abrazarlos, para bendecirnos y para llevarlos a Jesús.      

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